jueves, 26 de noviembre de 2009

La mirilla

Anhelas. Miras atrás y ves cuanto has recorrido.
No sabes cuántos pasos salieron del camino que esbozaste en tus sueños. Ni siquiera eres consciente de que en algún momento hayas trazado algún recorrido y permitiste que la vida te fuera abriendo y cerrando las puertas por las que pasar.
Pensabas que eras tú quien decidías, pero ese vistazo a tu pasado te dice lo contrario.
Y si miras al frente, el desconocimiento de cuan largo será el camino te impide trazar proyectos para seguir caminando.
Llegado a este punto intermedio en el que sabes que ya has recorrido los caminos que marcaron tu personalidad reflexionas sobre la capacidad que te queda de poder mover las cosas.
Si te dieran la posibilidad de mirar por la mirilla del futuro ¿mirarías? La respuesta a ese otro vistazo podría llevar a cambiar las cosas y tus decisiones del presente podrían desencadenar cambios hacia el futuro que has escudriñado o, por el contrario, tus acciones provocan que se transforme ese futuro desde el mismo momento en que miraste.
El solo hecho de mirar te daría pistas sobre tí, sobre ese otro yo que es el resultado de otras muchas experiencias vividas.
Lo que no provocará cambios de ningún tipo será la pasividad, el conformismo, Eso está bien cuando estamos satisfechos con nuestra vida y sentimos que somos felices.
Cuando los nubarrones están perpetuamente sobre tu cabeza y estás cansado de soplar para que se vayan, solo piensas en que venga el huracán, que estalle la tormenta para que después salga el sol y brille: que la destrucción traiga el florecimiento a una nueva vida y puedas, si quieres, elegir las nubes que quieres sobre tu testa.
Hoy estoy así, a mitad de camino, con las nubes negras sobre mí, sin posibilidad de explorar por la mirilla, con la seguridad de que dejé muchas huellas fuera del camino que ni tracé ni pude dirigir. Quiero cerrar puertas y abrir otras nuevas, resurgir de mis cenizas y obligarme a cantar para ver si viene la gran tormenta que me haga sentir feliz, conmigo misma y con todo lo demás.

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