sábado, 12 de junio de 2010

Deseos


El hormigueo te flagela los ojos con insistencia. El zumbido de tus oídos no te deja oir tus pensamientos. La boca seca, el pecho cansado, el respirar ruidoso y profundo te indica que es hora de terminar por hoy. Tu cuerpo no da más de tí, y tu mente, agotada, te pide que poses tu cabeza sobre algo mullido y dejes que lo que está más allá de la consciencia encuentre su hueco y te ayude a resetearte una vez más.
El día ha sido largo. La noche se te quedará corta para dar paso a todos esos sueños que permanecen esperando que les dejes salir. Y en esos sueños apareces, como una realidad, con los miedos, las ilusiones, la esperanza. Ojalá pudiera llevar esos sueños a la realidad para sentirme tan feliz como cuando soy consciente de que eres alcanzable. No eres el amor, no eres el dinero, pero eres mi sueño y te quiero realizado...Otra noche más nos volveremos a encontrar y te rogaré que vengas conmigo a la realidad porque ahora eres todo lo que necesito para sentirme realizada...

No hay comentarios:

Publicar un comentario