sábado, 4 de septiembre de 2010

Sentidos

Las yemas de los dedos endurecidas. La piel agrietada. El corazón pétreo y frío, que apaga los latidos acelerados pausando hasta el mínimo el ritmo vital. La ausencia de besos en la cara destroza las ganas de vivir. Su ausencia sentida en el pecho anula la risa del rostro.
Tan cerca los cuerpos y tan alejados. El abismo consentido se agranda cada minuto y las lágrimas se secan antes de brotar.
Los recuerdos se atropellan en la garganta. Se traga la amargura para seguir respirando pero el aire que penetra no lleva el aliento del amor insuflando el alma de alegría.

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