jueves, 6 de junio de 2013

Poemas automáticos 2

Adolescencia

Niño preso en cuerpo crecido
donde atesora su creencia
con ojos de vida prendido
que son faros de inteligencia.

Y eres genio divertido
que asalta, feliz, la existencia
inquieto corazón perdido
que alaba, gentil, su vivencia.

Aliviar dolor

Quisiera encontrar palabras
que recorran mi interior,
para sacar de mi alma
los motivos del dolor.

Como cápsulas malditas
tragadas con desazón,
encuentro que allá me habita
semilla de desamor.

Mas en la luz de mis manos
encuentro yo la razón,
para aliviar los pesares
que inundan mi corazón.

Luz brillante, gel de amor
consuelo de alma herida,
alivio de mi interior.

En la cocina de mi  infancia

El pitido de la armónica
inunda la calle muda
informando a los paisanos
para que al que afila acudan.

Un clic se activa al instante
a recuerdos de infancia olvidada
en la que sonidos iguales
llenaban estancias calladas.

Niña inocente, avivada
con ojos abiertos, ilusos
al escuchar la tonada
del que en la calle se impuso.

Y una voz fuerte cantaba
con pulmones de tenor
"¡ Señoras, vengan aprisa!
"¡Ya llego el afilaor!"

miércoles, 5 de junio de 2013

Poemas automáticos

Jirones

Y la esencia divina en su alma
arrancó un suspiro apagado
el desgarro a jirones rasgado
del dolor, que ni el amor calma.
En los faros de sus ojos siente
ardor de fuego sofocado
al surgir en el rostro contemplado
la sonrisa que jamás miente.
Partir sin mirar atrás
hacia el camino inconcluso
dejando el corazón confuso
y llorando por ser iluso,
pensando no volver jamás
y sabiéndose incapaz.


Prisionero

Muñecas atadas con esposas
que solo surgen en su mente.
No hay atadura suficiente
que inmovilice la razón.

Frenos de piñón que atascan
piernas que caminen libres,
mas cuando el sentir se decide
recorridos infinitos halla.

Estacas atadas en el suelo
anclan con cuerdas su cuerpo
mas no siente que sus manos
son tijeras cortantes que liberan

Cajas fuertes inviolables
rodean un corazón palpitante
mas no sabe que el amor
no entiende de materia.

Bajo cerraduras invisibles
guarda el deseo de su cuerpo
sin saber que en el misterio,
en el sueño, surge el encuentro.

¡Libera esposas, desfrena tu corazón!
¡rompe cuerdas con tus manos!
¡La caja de acero no existe!
¡Tú eres la llave de tu libertad!

A vosotros, jóvenes

Inocencia encendida en los ojos
de almas sorprendidas por la vida
roban al tiempo lo inrobable
sin pensar en vivir el día.

Crecen veloces,
gozan con prisas,
corren las horas,
soplan las risas.

Pensando en el futuro
pasan las horas huidizas.
No sienten presentes
no viven la vida.

Juventud, divino tesoro,
ya algún poeta decía,
no dejes de vivir tu oro
no dilapides tus días.

Amores soñados.

Esa cajita que late graciosa
está radiante al vislumbrar mis ojos,
esmeraldas que relucen de amor
rompiendo candados, saltando cerrojos.

Esas perlas que se asoman
en labios ardientes que aman,
iluminan mi camino y contagian
mis comisuras de feliz sonrisa.

Esos dedos finos y suaves
que juguetean formando lazos invisibles
calman mi piel de ansias pasadas
y estremecen la fibra de mi ser.

Esos brazos fuertes y calientes
que cruzas, nervioso, en mi presencia,
suéltalos, y rodea mi cuerpo
en abrazo infinito de pasión.

Esos miedos perpetuos que atesoras
son cadenas que atormentan tu ser.
Ni tus ojos, ni tus dedos, ni tus brazos
alejan tu corazón de mi amor.