domingo, 13 de marzo de 2016

Preso en ti mismo

Mi corazón palpita a lo lejos solo con tu recuerdo. Te sueño.
En mi esencia tu fragancia me traslada a esos instantes que robamos al amor. Hace ya tanto que te quise que no sé porqué sigues habitando tan dentro.

Solo tu mirada plegada al sufrimiento me hace comprender que tu pacto sigue vigente. Has encerrado en un bunquer la posibilidad de sentir. Atrapaste a tu corazón con rigor, lo encerraste en la prisión de lo correcto y nunca más pudo sentir.

Mas no te diré nunca adiós porque él sigue vivo. Me recuerdas y se clavan en tu corazón las cadenas que lo ahogan. Necesita palpitar aunque lo niegues, aunque prefieras ser un muerto viviente antes de enfrentar la realidad.

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