jueves, 19 de abril de 2012

Devolver una sonrisa


Hoy me siento exultante. Algo desde mi interior me vuelve a indicar que he hecho lo correcto a pesar de que en un momento dado de mi vida pudieron hacerme creer que ese camino era el equivocado.
Pero no. Esta vez lo sentí brotar del interior como algo imponente, con una certeza casi sobrenatural de que no me estaba equivocando y que era el camino, el único camino que quedaba por tomar. Y lo tomé.
Me eché la manta a la cabeza y me lancé a una piscina sin siquiera mirar si había o no agua. Porque en esa piscina vi a alguien que se ahogaba sin remedio y los flotadores que yo vi que se lanzaban estaban agujereados y el hundimiento estaba prácticamente asegurado. Me lancé. Con el convencimiento de que aunque fuera por un momento podría aportar una bocanada de aire puro a ese cuerpo para que tomase las fuerzas suficientes para sacar la cabeza un poco y volver a respirar por sí mismo.
Y en insuflar ese aire no solo ha traído esa reacción esperada, sino que un salvavidas de bastante entidad, que incluso podríamos llamar balsa, se acercó tanto que también ha recibido el mismo aire y ha decidido respirar al unísono con el candidato al ahogamiento.
Ahora sé que he mostrado un camino alternativo y me siento radiante, feliz como hacía mucho que no me sentía y con la sensación de que hay algo, ese algo que siempre me ronda, que me obliga a volver mi vista hacia el interior y tomar las riendas para retomar el camino que sin querer he ido abandonando.
Y ese camino, una vez más, se llama Reiki. Una energía desbordante de amor que hace brotar unas lágrimas sanadoras, desbloqueador de emociones ancladas en nuestro interior como arena cristalizada en una manguera de jardín que necesita del grifo a presión para comenzar a brotar el agua, acompañada de restos...
Ayer conseguí mucho más de lo esperado cuando me lancé a la piscina. El reiki obró el milagro y yo, muda espectadora del mismo dejaba que mis propias lágrimas se unieran en aquella melodía de amor. Doy gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de haber sido testigo de su gracia una vez más.

sábado, 31 de marzo de 2012

Permiso para la verdad

Ayer fui a la presentación del primer libro del autor sevillano Alberto Luis Fernández titulado "El archivo oculto de Ávalon". Este acto me dio la oportunidad de conocer a Emilio Carrillo, una persona que realmente me ha impactado favorablemente. Su charla, muy amena, adictiva y ágil, consiguió que algo en mi interior se removiese de nuevo. Un cambio que presentía se materializó entre sus palabras y desde mi ceguera parcial comencé a ver una luz diferente iluminando mi camino.
Como en otras ocasiones sentí que un mecanismo exterior a mí iba guiando mis pasos hacia un punto de encuentro, un eslabón más en la búsqueda de la verdad "verdadera" con una redundancia en conciencia.
Y entonces escuché esas palabras...hay permiso para todo. Ahora podemos hablar de lo que está pasando en el interior de miles de personas que están sintiendo un despertar diferente, una vibración que los lleva a llegar a conocer quienes son y de dónde proceden.
Yo me considero todavía una novata en toda la materia. Mi escalón hacia la cuarta dimensión es bastante alto o yo todavía no sé saltar con todo el ímpetu, porque algo, todavía "inconsciente" trata de mantenerme lejos de mi consciencia. Pero no dudo de que ese salto cuántico está muy cerca, no solo para mí, sino para muchas personas que empiezan a entender, a abrir sus corazones, a compartir sus experiencias, olvidando el miedo a que nos etiqueten como "locos de remate".
Y desde que ese permiso ha sido dado yo me siento más libre para hablar de todo lo que he experimentado, de todo lo recordado, de experiencias casi mágicas que han jalonado mi vida en los dos últimos años. Me he reconocido en la categoría de ser humano que ha vivido experiencias traumáticas para llegar al despertar y este blog ha sido el mayor testigo de mi evolución.
No dudo que este mes de marzo que prometía cambios los ha traído y bien profundos y que esa primavera conciencial de la que nos hablaba ayer Emilio está ya manifestándose en el entorno más cercano. Solo hay que estar atentos a las señales, porque hay muchas pero no queremos verlas. Todavía hay una gran ceguera conciencial, no queremos ver lo que se muestra en nuestra vida, en este holograma que todas las conciencias han creado para desarrollar experiencias humanas.
También me fascinó por su sencillez la explicación que nos dio sobre lo que significa la muerte. Y fue tan fácil de entender que muchos de mis miedos se fueron diluyendo por momentos.
Y comprendí. Mi ojo lloraba, ese ojo semimuerto que adorna mi cara y que a veces me duele cuando algo pasa que todavía no estoy preparada para digerir. Ayer estaba sensible y durante la charla ese torrente de energía que recibía provocaba que ese ojo, solo ese, llorase por sí mismo y ayudase a su homólogo a abrise más y más. Ese tercer ojo, en el centro de mi mente, no puede parpadear pero sí abrirse para ver más allá de lo que mi ojo físico útil, puede ver...
Otra vez siento que la elección del título de este blog hace ya más de dos años, tenía implícito mucho más de lo que yo misma pensaba. Ha sido en su relectura en la que he ido descubriendo muchas de esas señales de las que hablaba antes. La respuesta me llegaba desde mí misma, curioso, como otras tantas cosas que me han sucedido.
Vuelvo a la analogía que el gran maestro Emilio utilizó para explicar lo que nosotros, los millones que vivimos todavía en 3D, llamamos muerte.
Hablaba de una familia que planeaba un viaje a Noruega. Los miembros de esa familia planificaban ese viaje con tiempo, cada uno participando en el mismo durante el tiempo vacacional del que dispone. Me voy a incluir en esa familia para contar la historia en primera persona, porque quiero que esta lección se grabe bien en mi mente. Puede que algún miembro de la familia tenga que volver a España antes, por cuestiones laborales o de otra índole. Eso no significa que no lo volveremos a ver. Sentimos su falta física pero tenemos la certeza de que cuando los demás volvamos del viaje, nos reencontraremos y la relación entre nosotros seguirá. Emilio nos habló de un email que había recibido y cuyo enlace os comparto por su absoluta belleza, donde un padre narra el contacto que conserva con sus hijos que volvieron de ese viaje con antelación. Si realmente cuesta encajar la pérdida de un hijo, ni qué decir de dos, pero tal y como este padre lo cuenta me hace comprender que el reencuentro existirá y que la única forma de contactar ahora con esa otra dimensión, con esa realidad fuera de nuestro mátrix, es meditando, tratando de apagar esta mente que nos domina y dejando hablar al corazón. Y el contacto es posible.
He de confesar que yo ya he experimentado una "migajita" como se dice por el sur, de ese contacto interior con el ser que volvió a la realidad hace ya casi cinco años. Mi padre me mandó un inmenso mensaje de amor durante una meditación y su presencia, si bien sentida desde su marcha, ha cobrado cada vez más importancia desde que siento que me voy despertando.
Siento que hoy no estoy muy "sembrada" escribiendo, pero es tal la cantidad de cosas que quisiera contar de lo que siento, que ese barullo mental ni siquiera toma orden para plasmarse. Queda este pequeño testimonio y estoy segura de que a partir de mañana me resultará más fácil plasmar las cosas ya que hay permiso para hablar, sin miedos, de la verdad.

lunes, 19 de marzo de 2012

El cumpleaños de la Pepa


Desde hace muchos años que doy clases de Historia, y cada curso, llegado el momento de explicar la Guerra de la Independencia contra Francia, trato con mucho cariño el tema de la primera Constitución de la que disfrutamos los españoles. Era una España convulsa, complicada por sus radicalismos interiores. Los contrasentidos se dabna de una manera particular, puesto que mientras una parte de los españoles apoyaban al nuevo rey, José Bonaparte, con unas ideas bastante innovadoras en cuestiones liberales, otra, los Fernandinos, confiaban en un rey que apenas lo fue antes de la guerra, pero que representaba la identidad de los españoles fieles.
Por ello muchos españoles pensaron en mantener esa España de los Borbones al margen de la familia Bonaparte, que si bien en sus orígenes eran auténticos revolucionarios hijos de Francia, a la postre, habían optado por una nueva realeza liderada por el emperador Napoleón.
Aún así el deseo de una nueva España no quedó al margen de muchos de esos españoles que soñaban con la vuelta de "El Deseado", sobrenombre que recibió Fernando VII, y emprendieron su propio camino hacia el liberalismo.
Para ello se reunieron en Cádiz todos los representantes de los territorios españoles que pudieron. Muchos de los americanos comenzaron da darse cuenta de que ese desgobierno en España era una oportunidad única de alcanzar su independencia y comenzaron a moverse en ese sentido.
En Cádiz, amparados por el ejército inglés, que mantenía a los franceses a raya, los españoles se reunieron en Cortes y comenzaron a redactar una Constitución de corte liberal. Y como España había sido siempre monarquica y católica, hubo temas que apenas se tocaron.
Cádiz fue la cuna donde nació La Pepa, sobrenombre de la Constitución de 1812, nacida el día de San José, o sea, hace hoy doscientos años...
En ella se recoge que España será una monarquía parlamentaria donde el rey obstentará solo el poder ejecutivo y deberá jurar su fidelidad a la Constitución.
Fue un proyecto difícil de conseguir y mucho más difícil de llevar a cabo. Apenas unos años durante el final de la Guerra y el trienio liberal de años después. Aquél "deseado" se convirtió pronto en indeseado cuando el rey Borbón Fernando VII acabó con el sueño de todos aquellos españoles que lucharon por él y por la libertad durante seis años, imponiendo de nuevo el absolutismo...
Pero el espíritu de la Pepa resurgió entre 1820 y 1823 y sirvió de ejemplo para las demás experiencias constitucionales de España.
Ninguna otra Constitución Española ha tenido un nombre tan sonoro ni ha sido tan valorada como la Constitución de Cádiz y por eso hoy toca celebrar su cumpleaños con todos los homenajes posibles.
Hace seis años mis alumnos y yo ideamos una pequeña obra de teatro titulada "La Clase de historia" en donde representábamos en clave de humor episodios de la historia de España. Entre otros, y coincidiendo con el 200 aniversario de la Guerra de la Independencia también nombramos a la Pepa como logro de todos los españoles en esos años tan difíciles.
Recordar esos momentos es mi homenaje a la Pepa. FELICIDADES.

lunes, 12 de marzo de 2012

Una decisión importante.

Estoy en el hospital. Mi ojo “bueno” ha decidido hoy ser también el ojo malo y me he levantado con él sellado por un líquido viscoso de feo aspecto. Cuando he conseguido abrirlo lo he visto totalmente inflamado, con un aspecto hundido y rojo que me ha asustado enormemente. Por ello estoy hoy aquí.
El recibimiento en urgencias ha sido un tanto impactante, porque el médico de clasificación, al decirle que tenía queratocono en el ojo izquierdo y que el derecho era el único por el que veía me ha dicho directamente que porqué no me hago trasplante de córnea. Su pregunta directa me ha dejado de momento impactada, porque hace más de dos años me plantearon esa posibilidad y la rechacé completamente.
Ahora estoy aquí, esperando frente a oftalmología y siento que mi actitud está cambiando. El hecho de quedarme ciega hace dos años por la uveitis y sentirme hoy, de nuevo, asustada ante la situación de mi ojo bueno, me hace pensar de nuevo en la posibilidad de cambiar mi córnea dañada por otra que funcione bien.
Echándole valor le he preguntado al mismo médico de clasificación, que normalmente no te retiene más de un minuto, si cree que sería una buena posibilidad y me ha dicho que su hermano se ha trasplantado de las dos córneas y está muy bien.
Y me pregunto...no será que el universo me está indicando que es ahora el momento?. En este momento en el que sé que soy una persona fuerte y segura, en el que debo enfrentar este nuevo reto, el de exponer la salud de mi ojo enfermo en manos de médicos que introduzcan en mí un pedazo de otro ser humano que me puede devolver la vista en un ojo al que ya di por perdido hace mucho tiempo.
Sé que debo madurar mucho estos pensamientos pero algo se ha metido en mi cerebro hoy. Tengo que evaluar lo que supondrá para mí sentir que hay algo de otra persona en mi interior y que ese algo, creación divina también, me va a permitir recuperar un bien tan preciado como la vista.
Ahora estoy esperando que me miren el ojo derecho, el que hoy me ha traído aquí, y sé que la pregunta rondará por mi cabeza durante toda la visita.
Nada ocurre por casualidad, sino por causalidad, y quizás la causa de mi problema de hoy sea que me enfrente, otra vez, a esta posibilidad.

viernes, 17 de febrero de 2012

Mi vida en paralelo

La mañana de los viernes suelen ser especiales para mí porque no entro a trabajar hasta más tarde. En esas horas que tengo procuro hacer cosas que me hagan sentir bien conmigo misma, como dar un paseo, hacerme algún arreglito estético, o simplemente relajarme en casa de mi madre, como hoy. Y cuando estoy aquí me imbuyo con libertad en este mundo virtual que supone internet y que no deja de representar una vida en paralelo dentro de mi vida real.
Y si a veces sueño con un mundo mejor, cuando entro en mi facebook y repaso la lista de amigos que tengo, larga, variada, me doy cuenta de que este mundo me gusta. Si tuviera que elegir personas con las que formar una nueva historia muchas de esas personas ya estarían localizadas en este mundo virtual que he ido creando poco a poco con amigos,unos reales y de toda la vida. Otros virtuales pero tan reales como los primeros, muchos reencontrados tras años de lejanía pero que han llegado a mi vida para quedarse, ocupando un lugar cada vez más grande de mi corazón.
Es en este espacio, mi corazón, donde se está creando esta nueva realidad. En mi facebook, a diario, leo mensajes de amor, de ilusión, de solidaridad hacia el enfermo, hacia los olvidados, de cariño hacia la infancia, hacia los animales. Sueños de crear un mundo interior mucho más bello que pueda manifestarse poco a poco hacia el mundo exterior, ese matrix en el que todos nos movemos.
Tal y como se reflejaba en aquella película con el mismo nombre que me costó entender porque estaba muy lejos de mí misma, todos somos los creadores de la realidad que estamos viviendo. Mucho de lo que pensamos lo atraemos a nuestras vidas y con los pensamientos de muchas personas, millones, se va creando la realidad que estamos viviendo.

En este mundo virtual, como decía, he encontrado mensajes realmente hermosos creados por mentes muy brillantes que van encaminados, sin duda, hacia el despertar de las conciencias. Hace poco leí uno de Einstein que es el siguiente:
"No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo.
La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos.
La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura.
Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar ‘superado’.
Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia.
El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.
Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos.
Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.
Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.
En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla.
ALBERT EINSTEIN"
No sé realmente si el autor de este texto es o no realmente Albert Einstein, pero la realidad es que el mensaje que transmite es realmente importante. La crisis nos lleva a la transformación interior porque cuando acabas tocando el suelo, ya no queda más remedio que empujar hacia arriba.
En eso estamos todos. Desde nuestros rincones virtuales tratamos de ir sembrando semillas que germinen en otros corazones y así, una vez cuajado y asimilado, aparezcan conciencias más límpias y llenas de amor que ayuden a cocrear una nueva realidad más bella, más generosa, menos egoísta y destructiva. Que con esa intención podamos transformar completamente nuestro Matrix desde la matriz, es decir, desde el corazón de cada uno.
Por todo ello, y disculpad si me he enrollado demasiado, gracias por aportarme vuestas ideas de cambio por todos los medios posibles, a través de publicaciones en el muro, videos de youtube, sms, emails. Estamos programando los interiores a través de los bits de los ordenadores para que una vez transformados nuestros corazones, y que nuestras conciencias estén bien despiertas, podamos transformar también el mundo real.

miércoles, 15 de febrero de 2012

¿Hay que callar siempre?

Hay momentos en la vida en los que ves cosas a tu alrededor que te cuesta trabajo asimilar. En estos casos uno no sabe muy bien si debe intervenir de alguna manera o seguir al margen, viendo como todo pasa aunque ello conlleve una injusticia muy difícil de encajar.
Me pasa con una amistad cuya vida me parece más una vida de ficción que una auténtica vida. Su historia familiar se sustenta con mentiras sobre mentiras y los silencios que tanta falsedad acarrea crean un ambiente que no sé ni como definir.
En los últimos días en los que las cosas se están moviendo muy deprisa, y muchas personas están empezando a notar estos cambios energéticos que nos van a llevar a una visión del mundo diferente, estoy observando que a veces, para evitar malos rollos, estamos dispuestos a aceptar humillaciones e injusticias en nuestras vidas que son realmente inadmisibles.
En el caso de esta amistad me cuesta trabajo no intervenir, porque no quiero perderla pero ver cómo acepta su situación, sin protestar, hace que me hierva la sangre.
Y como siempre el asunto es un tema de familia. A veces los suegros o suegras, se anteponen a los padres y madres y parece que tenemos que olvidar a nuestra propia familia en pos de mantener la estabilidad familiar en casa. Uf. Cómo es posible que la pareja siempre haga "comprender" que su madre o su padre sí son importantes, y que hay que prestarle atención en cualquier situación, dedicarle todo el tiempo libre de la pareja, y se ignora, se olvida, se arrincona a tu padre o a tu madre simplemente porque no son del agrado de esa pareja, egoísta, que solo piensa en su propia familia.
Así es como estoy viendo como padres y madres comienzan a sentirse aislados, solos, lejos de sus nietos por la actitud egoísta de hombres y mujeres que no aman de verdad a sus parejas. Personas mayores que no entienden ese olvido por parte de un hijo o hija que abandona esa relación como si no debiese nada a quienes lo concibieron.
Y cuando el tiempo pase, y esos padres y madres se vayan para siempre nos detendremos a pensar y a lamentarnos de todo lo que pudimos hacer por ellos, al igual que ellos hicieron por nosotros, y no lo hicimos. Esa sensación de culpabilidad será difícil de superar y es probable que comencemos a mirar hacia nuestro interior y nos preguntemos cómo es posible que hubiésemos permitido todo aquello. Y lo más triste de todo es que aquellos nietos que vivieron en primera persona la dejadez de aquellos abuelos a los que nunca conocieron, volverán a repetir esas conductas con nosotros y no tendremos más remedio que aceptar que vamos a recibir lo mismo que dimos, es decir, soledad, discriminación, olvido.
Quede esta entrada como señal de cariño hacia la persona que vive esta situación. Yo misma me reconozco como culpable de hacerlo y estoy segura de que muchas personas podrán extrapolar esta historia, con todas sus dobleces a sus propias vidas.
No debemos dejar de ser nosotros mismos por nuestras parejas, no debemos abandonar a los nuestros en pos de una paz en casa que es simplemente hipocresía, porque quien pelea por los suyos no está a favor de la guerra, simplemente pretende la justicia, Y por eso no hay que callar siempre.

lunes, 6 de febrero de 2012

Cuando un ángel vuelve al cielo


Hoy es uno de esos días en los que vuelves a replantearte todo. En el que vuelves a pensar en lo frágil que es la vida que nos rodea y que en un instante todo nuestro mundo se vuelve del revés.
Un familiar ha muerto y la tristeza que nos inunda a todos es tan grande que no caben palabras para consolar a los más cercanos. Y si perder a alguien de tu familia ya es de por sí duro, cuando esta pérdida es la de un niño de 10 meses todo se vuelve imposible de comprender.
Solo aquellos que comprenden que todo tiene un sentido son medio capaces de encajar la pérdida de una manera, digamos, más estoica pero no por ello menos dolorosa.
Los que creemos que venimos aquí con una misión que cumplir, que previamente hemos acordado vivir, aunque implique sufrimiento, entendemos que ese camino era el que tocaba andar, aún corto, aún duro, pero al fin y al cabo el que decidimos tomar.
No hay consuelo para los padres, tíos o abuelos, ni tampoco para los demás familiares que durante todos estos meses hemos rezado para que Daniel lo superase porque siempre pensamos que queda una esperanza, que lo puede lograr y que algún día podremos hablar retrospectivamente de lo duro que fue y que se superó.
Pero esta vez no ha sido así. Era su decisión. Luchar para hacerse querer, para dejar un recuerdo en todos los que supieron de él, para aprender y para crecer.
No dudo lo más mínimo que para Daniel éste era su último viaje, Quizás le quedaron cosas por hacer o lo tuvo fácil en otras existencias y por eso decidió llegar, una vez más, para sufrir, para crecer espiritualmente tanto que el camino hacia el cielo lo tuviese definitivamente allanado.
Y aunque con esta idea ponga en duda mi cordura creo que es el recurso que me queda para tratar de comprender porqué. Si no pensase así me derrumbaría y el miedo me atenazaría. Siempre viviría con el miedo de perder para siempre a los que quiero.
Ahora sé que no es así, que siempre hay un futuro, para todos. Allí nos reencontraremos de nuevo y podremos volver a acordar si volvemos o no. Esta vez como padre, o como hermano, o como amigo...pero siempre formando una misma familia de almas.
Puede ser que la lectura de Brian Weiss haya condicionado, en cierta medida, mi forma de ver la vida, pero también me ha dado los recursos necesarios para comprender que una gran parte de mí es imperecedera y que esto no acaba aquí. Solo cuando hayamos conseguido los objetivos para crecer podremos decidir no volver y ser felices en la otra dimensión.
Daniel. Tu elección ha sido la más dura que un alma pueda decidir vivir y por ello no dudo que ahora, ya, estás disfrutando del mejor "Reino de los Cielos". Descansa en paz.